Giselle, joven e inocente campesina, está enamorada de Albrecht, a quien supone un aldeano, pero que es en realidad un joven noble que se ha disfrazado de campesino para obtener su amor.
Hilarión, el guardabosque, también está profundamente enamorado de Giselle, pero es rechazado por ésta, quien le confiesa que su corazón pertenece a Albrecht. Hilarión, celoso, jura tomar venganza.
Durante la fiesta Giselle baila a pesar de las recomendaciones de su madre, que teme por su delicada salud.
Llega en ese momento el séquito del Duque de Courland con su hija Bathilde, prometida oficial de Albrecht. Bathilde, atraída por la inocencia y belleza de Giselle, le obsequia un collar.
Mientras tanto Hilarión, que ha descubierto escondida entre la maleza la espada de Albrecht, se da cuentas que éste no es un campesino, y aprovechando la presencia del Duque y de su hija lo desenmascara ante todos. Giselle, desesperada, pierde la razón.
En su agonía busca alivio en una danza trágica, durante la cual intenta herirse con la espada de Albrecht. Su corazón no puede resistir el dolor que la invade y cae muerta ante la consternación de los presentes.
Segundo Acto:
En un bosque al borde de una laguna, se encuentra la tumba de Giselle. A medianoche las willis – jóvenes que mueren antes de su boda y son condenadas a bailar cada noche hasta el amanecer – comienzan a bailar, y Myrtha, su reina, inicia a Giselle en su mundo fantasmal.
Albrecht visita la tumba de Giselle e implora perdón por el engaño. La doncella se conmueve ante su dolor, pero la inflexible reina de las willis ordena a Giselle atraerlo en una danza que acabará con su vida.
Giselle trata de salvar a Albrecht y le indica que se abrace a la cruz de su tumba para destruir el sortilegio. El baile envuelve a los enamorados y el joven es arrastrado por la fatal locura de la danza de las willis. Sin embargo, Giselle baila con él hasta el amanecer y logra salvarlo.
Amanece, las willis desaparecen y con ellas Giselle retorna a su tumba. Albrecht trata de detenerla, pero cae exhausto, sin conseguirlo.
NOTA HISTÓRICA
"GISELLE"le debe su existencia al crítico de ballet Théophile Gautier, hecho inusual, pero es que Gautier era un hombre fuera de lo común. Ya había publicado libros de poemas y prosa antes de dedicarse a la crítica de danza y de teatro y fue su inspiración poética la responsable de la producción de este famoso ballet..
Gautier contribuyó, quizás más que cualquier otro, al crecimiento y definición ideal del ballet romántico francés en la primera mitad del siglo XIX. Embelesado por el arte y personalidad de la joven bailarina italiana Carlota Grisi, encontró una idea teatral adecuada para ella en una leyenda popular incluida por Heinrich Heine en su libro 'De Alemania ". Le escribió a su colega alemán expresándole que "releyendo su excelente libro De L'Allemagne', encontré un pasaje fascinante donde habla acerca de duendes vestidos de blanco, hadas de pies de raso dorado, Wilis blancas como la nieve que bailan sin piedad; de esas delicadas apariciones que ha encontrado usted bajo la luz de la luna o sobre las orillas del río en la noche neblinosa, e involuntariamente me he preguntado: ¿No haría esta un bello ballet?"
Heine había recogido una leyenda eslava sobre las Wilis, doncellas vestidas con traje de novia, flores en la cabeza, caras blancas como la nieve y muy bellas, que murieron antes del día de su boda y que no tendrían paz en sus tumbas pues no podrían satisfacer su pasión por danzar. Así, a la medianoche, surgían de sus sepulturas y envolvían a cualquier hombre que se les acercara y lo obligaban a bailar hasta morir.
El origen de la palabra Wili es una derivación del vocablo eslavo "Vila" que significa vampiro; el plural es ";Vile" , probablemente es una forma teutónica de "vile";, ya que la letra 'W' en alemán tiene sonido";v";. Curiosamente, la primera ópera del gran compositor italiano Giácomo Puccini (1858-1924). 'Ls Villi" (1883), producida en Milán al año siguiente, está inspirada en la misma leyenda.
Gautier imaginó un ballet en dos actos, pidió ayuda experimentada al conocido libretista Jules Henri Vernoy, Marqués de Saint-Georges, que se interesó en el proyecto, siendo aceptado por Léan Píllet, director del Teatro de la Opera de París.
Nueve años antes, "aSylphide" de, Filippo Taglione, había marcado el inicio de la era romántica en el ballet, "Giselle" perfeccionaría esta fórmula, pues el tema de un amor entre un hombre mortal y un ser fantástico, con la victoria del amor puro sobre la maldad, se volvía a repetir, pero con un contraste más marcado entre ambos actos, el uno realista, y otro con elementos sobrenaturales, muy valorados por el Romanticismo.
La idea de visiones de espíritus a la luz de la luna ya se había utilizado en la ópera de Meyerbeer (1791 - 1864) "Roberto el Diablo" (1831), en la que bailó María Taglione, considerada una de las mejores bailarinas de la época.
Muchos historiadores de la danza afirman que en esta ocasión se usaron por primera vez zapatillas de punta. En "La SyIphide" este tipo de calzado creaba una atmósfera especial y le daba a la protagonista la sensación de levedad que requiere el personaje. El uso de cables que atados a la espalda de, la bailarina la elevan Por el escenario, se utiliza en las reposiciones actuales de "La SyIphide", pero ya no en "Giselle".
La música le fue encargada a Adolphe Adam, que se demoró una semana en escribir una partitura íntimamente ligada a la sustancia ténico-coreográfica y a la esencia expresiva del ballet.. Este compositor fue el primero en introducir "Leitmotiv" en el ballet, es decir, una melodía que caracteriza a un determinado personaje o situación y
empleada sistemáticamente para este fin, lo que se aprecia en la protagonista, por ejemplo, en la escena de la locura al recordar episodios pasados y en varios pasajes del segundo acto.
Además, en "Giselle,"; hay otra característica que la diferenció de las composiciones normales para el ballet de esa época: su absoluta originalidad, pues no"tomó prestado"partes de otras partituras, como era la costumbre. Sin embargo, con el correr del tiempo, la música de Adam sufrió modificaciones, cortes y agregados. El Pas Paysans del primer acto pertenece a Johann Burgmuller , autor de "La Per";. El solo (variación) de la protagonista en el primer acto, la entrada de Myrtha y la variación de Albrecht, del segundo acto, son música de Minkus, y se cree que hay intervención de Pugni en otras modificaciones.
Todavía se discute cuál fue la contribución exacta que hicieron los dos excelentes coreógrafos, Jean Coralli y Jules Perrot. El primero, coreógrafo principal de la Opera de París, probablemente fue el autor de, la coreografía en su conjunto, Perrot, destacado bailarín, partenaire de María Taglione, incluso bailó el rol de Albrecht junto a su esposa, Carlotta Gris¡, en Londres, en 1842, habría creado las partes solistas de la protagonista, así como la escena en que Hilarión es atrapado por las Wilis. Los roles de Giselle, Myrtha y Bathilde fueron creados, respectivamente, por Carlota Grisi, Adèle Dumilatre y Mlle. Poster, llamadas por Gautier "las tres gracias de la ópera "
Carlota Grisi estudió en la Escuela de Ballet del Teatro Scala de Milán. En 1825, conoció a Perrot que supo apreciar sus extraordinarias cualidades y se convirtió en su maestro de baile, partenaire y posteriormente en su marido.
Lucien Petipa, creador del rol de Albrecht, pertenecía a una familia de artistas. Su hermano Marius fue el gran artífice del Ballet Imperial Ruso en la segunda mitad del siglo XIX. Lucien, nacido en Marsella, tuvo una destacado carrera actuando en Bruselas, Burdeos y en la Opera de París, donde debutó en 1840 en 'La Sy]phide"
Se dice que "Giselle"; representa para una bailarina lo que el rol de "Hamlet "para un actor teatral. Toda artista aspira a darle. su propia interpretación: puede encarar el papel dentro de una amplia gama que va desde acentuar una tierna melancolía hasta un intenso apasionamiento. También en la escena de la locura se puede enfatizar tanto la actuación como el baile. Pero la característica es que Giselle es una joven campesina enamorada a quien le fascina bailar, y que en el segundo acto la frialdad de una Wili no le impide ayudar a su amado a evitar un fatal destino. Este papel, por todo lo que significa y por las posibilidades que ofrece, tanto técnicas como histriónicas, ha sido interpretado, prácticamente, por todas las grandes ballerinas desde su creación.
El papel de Hilarión es representado generalmente por un bailarín de";demi caractere,", o de"caractére", y se conduce como el de, un hombre enamorado, celoso y resentido, con toda la gama de interpretaciones intermedias.
El estreno de "Giselle"fue el 28 de junio de 1841 en la Opera de París. Público y crítica coincidieron: el primero lo aclamó, y para los críticos constituyó el "mayor éxito obtenido por un ballet en la Opera de París"
"GiselIe" es el ballet con mayor continuidad histórica: ciento cincuenta años después de su debut, es parte del repertorio de casi todas las compañias del mundo